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Consejo Plenario de la Orden

El Consejo Plenario de la Orden, se está llevando a cabo en Sri Lanka del 26 de enero al 1 de febrero, 2016, en el centro de retiro de los padres de la Congregación del Santísimo Sacramento, cerca de Negombo, con el tema: "El desarrollo humano y la identidad."

El deseo de celebrar el Consejo Plenario por primera vez en Asia quiere ser una manera de mostrar a los frailes de Sri Lanka la diversidad étnica de nuestra Orden y animarlos así en su vida como Frailes Franciscanos de la Tercera Orden.

Dada la importancia del tema y que el mismo Consejo tiene para la vida de la Orden, además de los Ministros Provinciales y a los Delegados de las distintas Provincias y Viceprovincias, también fueron invitados a participar los coordinadores de la formación.

Desafortunadamente, debido a las condiciones meteorológicas adversas, algunos hermanos no pudieron participar en el Consejo. El número total de frailes participantes es de 25.

Primer día, 26 de enero

El primer día del Consejo Plenario comenzó con la oración de Laudes y la Santa Misa, celebrados en inglés y presididos por el Ministro general. En su homilía, guiado por las palabras de San Francisco: “El Señor me dio hermanos,” subrayó que es la Palabra de Dios que nos une y nos hace hermanos, y por ello hemos de acogerla completamente y estar inmersos en ella.

Después del desayuno comenzó la primera sesión plenaria. El Ministro General saludó a todos los presentes e introdujo las labores explicando la metodología a seguir. El mismo Ministro general anunció que el próximo Capítulo General se celebrará en Asís, del 23 de mayo al 11 de junio de 2019.

Después de la introducción, tomó la palabra el P. John Kochuchira, Ministro Provincial de la Provincia de Santo Tomás, de la India, quien presentó al Rev. P. Josep Benedicto Mathias, SJ, rector del Seminario Pontificio San Pedro en Bangalore, India, como ponente del tema “Nueva pedagogía para un desarrollo humano integral.”

En la introducción, el p. Joseph presentó una visión general del surgimiento de la vida religiosa e hizo hincapié en cómo los procesos de globalización y secularización no favorecen este tipo de vida. Por ello, en Occidente existe la percepción de que la vida consagrada no es una vida significativa y los jóvenes no creen poder realizarse verdaderamente a través de ella.

Si, de hecho, se ve la vida consagrada sólo como una "mano de obra", se pierde su principal carácter carismático y profético para la Iglesia: crisis de fe, crisis de sentido, crisis de identidad, crisis de credibilidad, crisis de liderazgo!

Hay una necesidad de profundizar y fortalecer la motivación de los candidatos para que puedan vivir de manera significativa y eficaz el carisma al que el Señor los llama: el seguimiento y discipulado de Cristo.

En su reflexión, Benedicto P. presentó 27 retos que enfrenta hoy la vida consagrada: el modernismo, el impacto de los medios de comunicación, la formación religiosa, la madurez afectiva, el estilo evangélico de liderazgo, el agotamiento y el síndrome de jubilación.

A partir del Nuevo Testamento, el P. Benedict mostró el fundamento antropológico cristiano de la nueva pedagogía. De los diversos pasajes del Evangelio citados vemos que Jesús, relacionándose con los Apóstoles, les invita a realizar un proceso de auto-transformación de sus actitudes, creencias, mentalidad y comportamiento. A lo largo de este proceso, los acompañaba y ayudaba a crecer.

Contrariamente a la actitud de Jesús, hoy se percibe la falta, en el contexto de la formación, de una pedagogía; tal ausencia no permite hacer una adecuada evaluación de los candidatos acerca de su madurez emocional, espiritual y sexual; el riesgo es darle preferencia a la cantidad sacrificando la calidad de la vida consagrada, con consecuencias negativas inevitables en las comunidades.

Después, el P. Benedict propuso un trabajo por grupos durante el cual los frailes, divididos en tres grupos, Asia, Europa y América, compartieron sus experiencias, discutieron dichos desafíos y formularon propuestas sobre cómo, en el período de formación, se puede promover la identidad del verdadero discípulo de Cristo. Surgió en particular, la falta de formadores en las distintas provincias y la necesidad de que los frailes llamados a ser formadores, estén a su vez, bien preparados y conscientes de la importancia de dicho servicio. Pero también la dificultad debida a la falta de programas de formación específicos sobre nuestro carisma.

Al final de esta sesión, los hermanos celebraron las vísperas y concluyeron el primer día compartiendo la cena.

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